Frank miraba de un lado a otro, buscando a Hayley, y aunque la buscó por todas partes, no la encontró. Se sentó en uno de los asientos que había cerca suyo, y se quedó allí, con la cabeza gacha, pensando en todo lo que pasó con Franco…
“… Es algo increíble que siempre consigas todo lo que quieres, y yo siempre tenga que luchar tan duro y aún así nunca lo tenga, no es justo… - decía Frank, en lo que parecía ser una lucha interna entre él y Franco…
-Sabes muy bien que es tu propia culpa, nunca haces bien las cosas, eres tan dulce y tierno que ya solo las hormigas te quieren, debes ser más fuerte, mostrar que no eres un niñito de mami, aunque la verdad es que lo eres…-Frank se exaltó:
-No metas a mamá en esto! No tienes derecho de hablar acerca de ella! Y lo sabes Franco, tú eres quien debería hacerse un poco más sensible y saber que la lastimas cuando la tratas mal! Y no entiendo que tiene que ver eso con Hayley –Franco rió maliciosamente, Frank lo miro con rabia…- Por que te ríes?
-Escucha Frank, no podremos estar con las dos personas, entiendes? No podemos estar con Gerard y Hayley al mismo tiempo, recuerda que somos la misma persona, aunque a los dos nos duela, siempre estaremos los dos interponiéndonos en el camino del otro.
- Exacto Franco, yo siempre estaré aquí, y no olvides que tengo más tiempo en este cuerpo que tú, así que no hay nada que discutir, me quedo con Hayley, y punto. – Franco se enojó, y reaccionó en contra de él…
- Exacto, Frank, recuerda que Hayley tiene novio, y en cambio Gerard está solo, dime, ¿Quién tiene más posibilidad? ¿Tú o yo? – la batalla era dura, y todo por quien iba a tener el control y parecía no tener un final…. Hasta que alguien despierta a Frank…
-Estás bien amigo? No necesitas ayuda? – Frank le miró, era un tipo barbudo rubio, ojeroso, tenía una mirada tranquila, no parecía peligroso…
- Si lo estoy, gracias amigo, me llamo Frank- le pasó la mano… ya se le hizo costumbre saludar a toda la gente del manicomio en un solo día, ese día estaba siendo mucho más largo de lo que esperaba.
- Yo me llamo Bob- le devolvió el saludo, tenía curiosidad en que le había pasado, por que estaba tan sumido en sus pensamientos cuando el llegó, que enfermedad le había traído hasta ese lugar…- puedes decirme que te pasó?- a Frank no le gustaba hablar con cualquiera acerca de Franco, le daba pena, no le gustaba su enfermedad, pero recordó que allí había gente peor que él, y no temió decirlo, total, era un manicomio…
- Estaba peleando con mi otra personalidad, tengo un problema de Trastorno de personalidad Múltiple, y pues, tengo un problema con mi otro lado. – a Bob no pareció sorprenderle lo que Frank le dijo, y a Frank esto tampoco le enrareció… - tú que tienes? Por que estás en el manicomio?
- La mía es algo peor, tengo el Trastorno Delirante.
- De que trata? Que te hace? – preguntó algo confundido Frank.
- Cuando me pongo nervioso, o algo así, mejor dicho cuando tengo emociones fuertes, las situaciones me llevan a delirar, alucino cosas, salgo de mí, y no me puedo controlar, y puedo ser muy violento. Es horrible, no puedo tener ningún tipo de emoción fuerte, o haré cosas feas, y puedo llegar a lastimar gente.
- Debe ser horrible, lo puedo presentir, es algo parecido a lo que me pasa, nada más que yo pierdo el control de mi cuerpo, pero sigo presente en mi mente, presencio todo lo que pasa, sin estar realmente allí.
- Increíble, somos parecidos – dijo Bob y le sonrió, Frank sonrió también. Los locos le empezaban a caer bien, y se acordaba de Mikey, su “cuñado” que sin estar enfermo, parecía estar completamente loco. Y le hizo pensar en lo que le dijo acerca de que el no estaba loco, sino que estaba enfermo, y que eran cosas muy distintas, y eso era lo que pasaba tanto con él como con Bob, empezaba a entender lo que le quiso decir Mikey, aunque le llevó un menor tiempo del que él estimaba.
Siguió conversando con Bob acerca de cómo estuvieron sus primeros dos días en el manicomio, y todo lo que vivió, mientras en otra parte del manicomio, Gabe estaba con Gerard, apunto de aprovecharse totalmente de él.
-Gerard, no me importa que no pienses en mí, vuelve a besarme, por favor. Soy Frank, estoy aquí – decía Gabe, esperando que Gerard reaccionara, y que lo volviera a besar, y como este parecía no escucharle, hizo algo que esperaba no tener que hacer (pues al fin de cuentas estamos hablando de alguien que no está presente allí) y se acercó lentamente hacia él, le habló al oído muy sensualmente: - Gerard, estoy aquí, esperando a que reacciones, pero si no lo haces, tendré que tomar métodos drásticos, tendré que hacerte volver – miraba a Gerard con mucha perversión en los ojos, se moría de ganas de que le diera placer, pero no quería hacerlo si no estaba allí, un beso era algo, pero un momento de placer era otra cosa. Lo acarició suavemente, le fue tocando la cara, con solo la punta de sus dedos, fue bajando hacia su cuello, luego rozó sus brazos y entrelazó sus dedos. Mientras lo hacía se tocaba también a él haciendo que sus ganas aumentaran, Gerard parecía responder lentamente a las caricias, empezaba a gemir, luego mordía sus labios, Gabe atendía cada uno de sus movimientos, seguía acariciándolo, por todo el cuerpo, le tocaba la panza, luego rozaba su hombría y bajaba hacia sus piernas, pero, antes de que pudiera bajar más, Gerard agarró su mano, él se asustó pero dejó que el agitado esquizofrénico guiara su mano y, para su sorpresa, la volvió a colocar en sus partes, Gabe dejo su mano quieta allí, pero Gerard lo miró, pidiéndole con la mirada que hiciera lo que tanto deseaba hacer, Gabe sonrió, y cuidadosamente, tomó la mano de Gerard, y la puso en el mismo lugar donde él le había obligado a poner la suya, y lo miró a la cara, pidiéndole con la mirada, que él hiciera lo mismo que le estaba pidiendo. Se quedaron así por unos segundos, mirándose, Gabe sonriente y Gerard ansioso. El pobre de Gerard, no soportó la presión y empezó a hacer lo que Gabe le pedía, Gabe se retorció de placer, empezó a disfrutar lentamente, pero Gerad, con su mano libre, acercó de nuevo la mano de Gabe a sus genitales y la puso allí. Gabe que seguía disfrutando del placer que le proporcionaba Gerard, con un furor inmenso, le recompensó, e hizo lo mismo que Gerard con él, empezó a masturbarlo y Gerard como ya estaba bastante exitado, empezó a gemir aún más fuerte, Gabe lo miraba muy satisfecho, sin poder concentrarse demasiado, pues Gerard lo estaba haciendo demasiado bien para no estar allí presente; le daba un placer inmenso, no era nada inexperto, Gabe ya estaba por llegar, pero Gerard en cambio lo hacía más rápido, él sentía que ya se iba, pero aún así siguió recompensando a Gerard lo mejor que pudo, pues le era difícil concentrarse en eso mientras él lo acariciaba con tanta perfección. Cuando llegó, Gerard se dio cuenta, Gabe no entendía como lo hacía si se suponía que no estaba allí, pero Gerard aún no llegaba, así que por mas cansado y exitado que estuviera por el orgasmo, tenía que continuar con Gerard, que fue tan bueno, que hizo que llegara mucho más rápido de l que creía. Mientras tanto Gerard, ya que liberó sus manos, tomó a Gabe por la bata, lo agarró fuertemente, y lo acercó lentamente a él, Gabe no se negaba a nada de lo que su sensual esquizofrénico le pedía que hiciera, le encantaba su forma de hacerlo, era tan excitante el solo hecho de que él no estaba allí, que lo hacía con una inocencia no muy “inocente”, lo miró a la cara con tanto deseo, Gerard lo miraba tratando de contenerse a ese placer que Gabe le estaba dando, Gabe sin pensarlo dos veces, lo besó, lo besó con pasión, Gerard no tardó en responderle, su beso mostraba tanto deseo como amor, una mezcla de dulzura y romanticismo inmenso, lo acarició por todo el cuerpo mientras Gabe seguía con su ardua tarea, luego como Gerard gemía y parecía no poder respirar, Gabe fue bajando el trayecto de sus besos, tal y como lo hizo con sus dedos antes, por su cuello, luego por sus brazos, su pecho. Gerard empezaba a sentir que llegaba, y tomó los cabellos de Gabe estirándolos como diciendo que estaba listo, Gabe entendía cada uno de sus movimientos, y al sentir este, empezó el tramo final, con su mano libre agarró a Gerard por atrás de la cabeza y lo volvió a besar, mientras aceleraba el pulso de su mano, que seguía dándole placer a Gerard, y Gerard le devolvió el beso, de la misma forma, Gabe disfrutaba como nunca, y Gerard no pudo evitar soltarlo cuando llegó, lanzó un grito cuando alcanzó el orgasmo, se sintió mejor cuando Gabe paró, pero los dos seguían allí, conectados solo por la mirada, totalmente complacidos el uno con el otro, uno de los dos, volviendo en sí lentamente, y el otro, entrando en sueños alucinantes donde el principal protagonista era su compañero.
(hola chicas, como habrán leído, en este capítulo las cosas se ponen un poco más fuertes. =O jeje. No sé de donde salió tanto “sexo” ni nada, les juro que me inspiré en un sueño que tuve ayer, que fue bien pervertido.. haha (obvio no les diré que onda el sueño) la cosa es que se suponía que iba a hacer esta capítulo ayer, pero como no estaba muy inspirada en nada, me iba a salir muy aburrido, de ahí que la primera parte estuviera tan emmm, como decirlo? Normal(?) ok nose, pero es importante porque aparece Bob, y pues, es un personaje importante en la historia, y su amistad con Frank tbn lo es.
Ojalá les haya gustado, y aunque se que aquí lo que la mayoría espera es Frerard… aún no sé si va a haber algo “importante” entre ellos.
Dejemos que la historia fluya, ya verán que les impresionará lo impredecible que es. Hehe. Eso es todo, y les agradezco sus comentarios, en serio, me agrada que les guste el fic.. =)
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