CAPÍTULO NÚMERO TRES
*Narra William*
- Escucha Bill, ya se que puede parecerte extraño todo esto, pero ¡tienes que relajarte! Ya te dije que no te haré daño – me dijo tratando de calmarme. Sinceramente este chico me ponía histérico…
- Escucha Gabriel, no sé quien eres, vienes a este lugar que se supone solamente yo conozco y aún más raro que todo esto junto… Sabes demasiado sobre mí y aún así ¿me pides que me relaje? – le dije aún muy nervioso - No pasará…
Tenía miedo, sé mucho sobre todo tipo de sentimientos y estados de ánimo. Pero era un principiante cuando se trataba de sentirlos por mi mismo… Ya saben, siento lo que sienten los demás; pero aprendí a vivir con eso, aprendí a no prestarles mucha atención a esas emociones - No son de mi maldita incumbencia -, pero ahora no podía controlarme a mí mismo; esas emociones eran mías…
Y lo peor: era él quien me hacía sentirlas…
- Es parte de mi trabajo conocerte – dijo sin siquiera mostrar algo de emoción, yo seguía aterrado, decidiendo entre correr o esconderme.
¿¡Trabajo!? ¿Era un detective, matón o algo así? ¡ESTE SUSPENSO ME ESTA MATANDO! Y él reía, seguía riendo… Era un psicótico, estoy seguro de que tenía alguna enfermedad mental muy seria.
- Solo dime de una vez que es lo que quieres de mi – dije ya un poco angustiado, ya no soportaba más su rostro… Era tan dulce, y me hacía sentir demasiadas cosas. Estaba consternado, mal… Y él ahí parecía no sentir… ¡ohhh la ironía!
- Ya amigo, no te pongas así – dijo y se acercó a darme un abrazo.
¿Un abrazo? ¡Oh por Dios!, quiere matarme de un infarto, ya no hay duda.
- Soy alguien que mandaron a ti, porque con ese poder que tienes, te necesitan – me dijo mirándome fijamente a los ojos, yo seguía mas confundido que una tipa despertando en un motel luego de unas copitas de más.
- ¿Quién me necesita? – pregunté porque no había dicho nada más, como si con eso bastaría para que entendiera…
- Mi jefe
¬¬ ¿quién iba a imaginarlo? SU JEFE LO MANDO A BUSCARME… y yo que pensaba que fue su perrito el que le dijo que me buscara… ¡NECESITO NOMBRES IDIOTA!
- ¡Ya sé! Pero ¿quién es? ¿Qué clase de trabajo hacen? No ayudas a que confíe en ti amigo… - dije lo más tranquilo que pude, y él solo rió.
- Es alguien muy importante, todos lo conocen – Nombres querido… NOMBRES
- Ok, pero ¿cómo se llama? – empezaba a perder la paciencia
- Jehová – dijo serio
¡NO JUEGUES! ¿Era uno de esos locos religiosos? Genial, ¡se acaba de romper mi burbujita! Pero a todo esto, ¿para qué me querían si yo ni siquiera creía que Dios era real? Bah, son locuras de cristianos…
Me disponía a irme, me decepcioné, creí que era algo más… y ya casi me marché, pero él volvió a agarrar mi brazo, y sentí una paz recorrer todo mi ser.
- ¡Espera! – gritó – No te vayas, no es lo que piensas…
- Claro que lo es, eres uno de esos que hablan de Jesús y de nuestros pecados y que blablablá – mi decepción era obvia en mis palabras, y en mi rostro... él me sonrió - de nuevo - haciendo que me enterneciera completamente – de nuevo -.
- No Bill, te equivocas – dijo y se hecho una risita burlona… Volví a marearme.
¿Cómo alguien puede marearte tanto con tas pocas palabras? Bueh... ¿será esa carita de ángel que tiene? Sí, seguro es eso…
- De hecho, sí soy un ángel – dijo…
¿¡Leyó mis pensamientos!? ¿¡Acababa de seriamente leer mis pensamientos!?
- Sí, eso es lo que hice, soy un ángel William, leer mentes es algo bastante sencillo para los seres iguales a mí…
Mi corazón casi salió por mi boca, realmente sí leyó mis pensamientos…. Eche a correr, me asusté - era obvio que me asustaría ES UN PUTO ÁNGEL DIVINO ¡POR DIOS! – miré atrás y él no se había movido de donde estaba, seguía parado ahí, con una cara preocupada… Volví a mirar al frente y ahí estaba, parado frente a mí, frené de golpe…
Por todos los santos, no jugaba, sí es algo de otro mundo…
- Ya te dije, soy un ángel – respondió de nuevo después de leer lo que pensaba…
- Deja de hacerlo ¿quieres? – dije mientras recuperaba el aire luego de la corridita que me hizo dar por el susto.
- ¿De qué hablas? – dijo “confundido” Era un cínico, podía leerme los pensamientos y aún así me preguntaba…
- Leer mis pensamientos. ¡No te hagas el inocente! No es chistoso… - volvió a mostrar su sonrisa angelical – es que realmente era angelical, literalmente –
- ¿Inocente? ¿Chistoso? – Dijo apuntándolo con un toque de sarcasmo… - Son características innatas de un ángel igual a mi – dijo y cruzó sus brazos sin borrar su sonrisa.
- ¡Para! ¡No puedo soportarlo! – dije exaltado.
- ¿Que es lo que no soportas? - ¿por qué no deja de preguntar? ¡Me enferma! - Pregunto porque quiero saber – se tapó la boca… - Lo siento, ya no leeré tus pensamientos…
- Promételo como que realmente eres un ángel ¿eh?
-Ya no los leeré, lo prometo – dijo y se quedó serio, - tal vez si lo dijo en serio –
Luego hubo un silencio después del apretón de manos que me dio… Eso era, ya no leía mi mente…
- Perfecto – dije mientras lentamente una sonrisa se formaba en mis labios.
________________________________________________________________
Antes que nada... agradezco a Zchizophrenia quien me ayudo beteando este capítulo... GRACIAS DUDE.. 
Bueno.. al fin saben que es Gabe no? jeje.. y ya verán de que se trata todo esto eh?
sin mas que decir les digo.. GRACIAS A QUIENES LEEN Y OJALÁ SIGA GUSTANDOLES XQ ES PARA UDS 
las adoro...
OxOx
Mandy
No hay comentarios:
Publicar un comentario