5 feb 2011

Fic: Oscuro pero Celestial : Capitulo Siete


CAPÍTULO NUMERO SIETE




*Narra Personaje 2*





Antes de ser un vampiro como el que soy ahora, era uno que no podía controlarse, y que mataba a todo ser que despertase el instinto asesino que llevo dentro. 


Era la época de persecución a los cristianos, así que solicité unirme a los soldados romanos que los mataban, para poder matar sin tener problemas, igual no los mataba a todos, solo los que poseían una esencia y alma que fuera apetecible, ya saben, era muy delicado con mi comida…


Pero encontrar un alma vacía en un cristiano de esa época, era raro, así que a todos los mandé rápidamente con el Padre.


Igual y esto no fue de total agrado de Él. Pues lo dejaba con poca gente en la Tierra… Además, dijo que la condición era que dejara intacta su alma y tomara sólo la sangre…. Pero costaba, no podía controlarme, era inevitable que tomara casi toda su alma, pues la sed era inmensa, y al darme cuenta, la persona ya estaba completamente muerta en los dos aspectos: carnal y espiritualmente.


Esto enojó muchísimo a Dios, porque para colmo, a los que mataban, eran sus seguidores…. Y él no podía hacer nada para salvar sus almas.


Fue por esto que decidió mandar a alguien que me entrenase… No me quejé ni vacilé sobre aquello, era absolutamente necesario, pues sabía que la persecución cristiana llegaría a su fin en algún momento, haciendo que mi sed de sangre ya no fuera saciada, y me vería en problemas aún peores de los que de hecho ya tenía.


Accedí completamente a las lecciones que me daría este “ser misterioso” que me mandaría el propio Dios… ¿Qué tan malo podía ser?¿Algún ángel que investigó las artes ocultas?


Wow, que loco… 



Pero no, no era cualquier ángel, era Gabriel, y era mucho más seductor y hermoso de lo que se imaginan. Sí, lo sé, enamorarse de un ángel, pero, ¿quién no se enamoraría de uno? Ha! Sin embargo, este amor si era imposible, no como el que dicen en las películas y eso, éste realmente nunca podría ser concretado.


Él, un ángel, criatura de Dios que vivía en el cielo, y yo, un vampiro salvado de ser arma diabólica condenado a la Tierra… Jamás pasaría, era imposible.


Además, está el hecho que un ángel, por su naturaleza no puede sentir el amor “ethos” sólo el amor “ágape” que es el amor divino o a Dios. Pero yo… yo quedé completamente cautivado con su belleza, con su perfección… no pude evitar sentirme hechizado por él… y esto, queridos míos, me llevó a la ruina.


Ustedes no se imaginan como fue mi vida en esos tiempos… estar atado a él, sin poder tocarlo, con unas ganas tremendas de tenerlo… de ser suyo por siempre, amándolo apasionadamente…


Apasionadamente pero en silencio; silencio producido por temor; temor causado por la naturaleza del ser amado; naturaleza que era divina, incorruptible….


No podía estar cerca suyo sin desearlo, me sentía morir… Era una tortura.


Al él ser un ángel, nuestras conversaciones eran escasas, pues su tópico de conversación siempre era Dios, de quien yo quería hablar pues después de todo nunca lo conocería… entonces, ¿para qué hablar de eso?


Y si no era Dios, era sobre mi pasado, cosas de mi, que prefería olvidar… Así que nos reducimos a solo tener las “clases”…


Me enseñó todo lo que tenía que saber: cómo ocultar mi rastro para que no me descubrieran, protección en contra de otros vampiros que estaban del lado opuesto; bueno, yo supuestamente estaba del lado de Dios porque no daba almas al diablo, y en el mundo esos seres (los ángeles y demonios) o eres “blanco”, o eres “negro”, no hay contrastes…


Y era por ese motivo que los demonios querían matarme, yo no estaba con ellos, y me odiaban… Pero aprendí a defenderme gracias a Gabriel, y era difícil que me hicieran algo.


También aprendí de las artes oscuras del vampirismo, Gabriel creyó que era necesario que supiera a modo de “historia” pero lo que él no sabía era que alguna vez tendría que usarlos, ni yo lo esperaba en esos tiempos…


Me mostró como hacer que los humanos hicieran lo que yo quería con control mental, como convertir humanos en vampiros, como hacer que alguien olvidara algo… Cosas que hacer cuando no querías matarlos…


Obvio también me mostró como ver si una persona era “apta para ser comida” o no… A quienes me era permitido matar y a quienes no…. Fue allí donde tuve que dejar de lado a los que eran religiosos, o por lo menos a los que lo eran en serio… esos que jugaban a ser los religiosos, pero realmente eran solamente hipócritas, eran más que aceptables en mi menú según Gabriel. Pero la verdad que a mi esa gente no me interesaba como comida… se las dejaba a los vampiros malos… ellos si eran lo suficientemente estúpidos como para tomar de la sangre de esa gente inservible.


Así, pronto me hice experto, sabía distinguir todo tipo de gente, los leía completamente con solo echarles un vistazo. Entonces, el trabajo de Gabriel terminó, y él volvió a donde pertenecía…


Poco o nada me duró la pena, era la época del barroco, arte, revelaciones, gente buscando nuevas experiencias…


Sangre, sangre, sangre… lo malo de ella es que te hace adquirir cualidades y poderes cuando la consumes…. Claro, si eliges bien cuál consumir…


Esta era una de las muchas cosas que me enseñó mi ángel….


Mi ángel? Era de Dios, pero ¡demonios! Yo lo poseería algún día….


Haría que cayera, igual que Lucifer cayó alguna vez, él lo haría… Pero esta vez, no sería para revelarse en contra de Dios, sino para estar toda la eternidad en la Tierra conmigo….


¿De qué demonios hablo? No, yo no quería a Gabriel… Era solo un tipo raro de obsesión…


Solo quería hacerle sentir lo mismo que yo alguna vez sentí….



Y sé exactamente cómo 



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